El regreso de Jason

El cine de terror, y especialmente sus cultores y fanáticos, están de parabienes con el regreso a las pantallas de Jason Voorhees, el asesino serial de la saga de Viernes 13, que desde 1980 en adelante cosechó once títulos e innumerables muertes, a las que ahora se suman las de “Friday the 13th”.
La dirección del nuevo filme de la saga, que revive a Jason, después de su última aparición en 2003, en “Freddy versus Jason”, es de Marcus Nispel (”The Texas Chainsaw Massacre”).
En declaraciones para la prensa, Nispel dijo que “Me puse al frente de la película y me pregunté qué tiene esta mitología que hace que la gente vea esas películas una y otra vez”, y luego de pensar en ello “… te aseguras de dar a la gente lo que quiere, pero no exactamente lo que espera. Eso es lo que lo hace divertido”.
La trama esta vez acontece en Crystal Lake, aludiendo al nombre del campamento en el cual acontecen las muertes en la primera película de la saga, dirigida por Sean S. Cunningham.
Un joven, Clay (Jared Padalecki) se mete en los bosques del lago Crystal en búsqueda de su hermana desaparecida en el lugar, junto a una joven que acampa a en la zona con un grupo de estudiantes, pero lo que encuentran es la cabaña de Jason.
A partir de ese descubrimiento, Jason despierta de su letargo y el campamento se vuelve un lugar terrorífico; Jason reaviva su sed de sangre y comienza una casería implacable y sangrienta contra los jóvenes.
Sobre este aspecto, el de las muertes, Nispel describe una escena, “Lo que sucede con el saco de dormir resume todo lo que uno espera de las muertes de ‘Friday the 13th”. Resulta aterrador. Se mete en tu piel. Te permite reír de alguna manera, pero es más una risa de pánico”.
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