El conocido director de cine Stanley Kubrick nació en un barrio del Bronx de Nueva York, en el seno de una familia de clase media-alta. Desde muy joven mostró su interés por la fotografía (que practicaba con una cámara Gaflex), el jazz en particular y el ajedrez. Su afición a la fotografía le permitió, en primer lugar, trabajar para la revista Look. Su melomanía le permitió a lo largo de toda su carrera poder discutir todos los aspectos relacionados con la banda sonora de sus películas, llegando en ocasiones a prescindir de compositor y escogiendo personalmente piezas de música clásica para sus películas, como en el caso de 2001: Odisea del espacio.
Su primer largometraje fue Fear and Desire (1953), del cual quedan escasas copias debido al empeño de Kubrick de destruir todo rastro de lo que él consideraba un “error de juventud”. Aunque la película tuvo poco éxito, le permitió financiar su siguiente trabajo, El beso del asesino (1955), el film contó con pocos medios, pero el trabajo de Kubrick con la fotografía en blanco y negro llamó la atención de James B. Harris, un productor de la NBC. Kubrick y Harris se asociaron en una productora y de su unión surgió Atraco perfecto (1956), su primera obra maestra. Partiendo de una novela de Lionel White, relató la historia del atraco a un hipódromo. La utilización del tiempo cinematográfico hecha por Kubrick (que sería imitada por el cineasta Quentin Tarantino en Reservoir Dogs) supuso una innovación para la época. Luego vino Senderos de gloria (1957) que sería la primera polémica de Kubrick, aunque no la última, Lolita (1962), Dr. Insólito (en medio de la Guerra Fría) y 2001: Una odisea del espacio, film que le valió un Oscar en la categoría Efectos Visuales. La película era un intento por dignificar un género decaído, la ciencia ficción, En 1971 realizó La naranja mecánica, película que acabó siendo de culto. Más tarde vendría Barry Lyndon, una de las películas más apreciadas por Kubrick, y en la que probablemente puso más empeño. Los interiores se rodaron exclusivamente con la luz de las velas, gracias a unos objetivos especiales de la casa Carl Zeiss. En 1980 filmó El resplandor una obra maestra del cine de terror, considerada por muchos la mejor, basada en una novela de Stephen King . Finalmente Kubrick realizó Ojos bien cerrados (1999), creada a partir de una novela de Arthur Schnitzler.
Sus películas siempre generaron algún tipo de controversia, si bien hasta después de 2001: Una odisea del espacio, no se lo tuvo tan en cuenta, su legado persiste en la actualidad.