La otra mirada del cine
El cine es una actividad social por naturaleza, pero tal vez los cine clubes lo sean más aún. Estos son un fenómeno interesante en el campo de la exhibición de cine, son algo así como la otra mirada, lo que les vale ser poco visibles. No tienen prensa detrás porque sus objetivos los hacen poco interesantes para los canales y las cadenas noticiosas, incluso las dedicadas al espectáculo.
Los cine clubes desarrollan actividades relacionadas con el cine y la formación de públicos, arman sus programaciones de forma radicalmente distinta a las salas comerciales; no se basan en las taquillas ni en las estrellas de Hollywood que dan crédito a las películas y aparecen en reportajes de televisión promocionándolas. Por el contrario, programan teniendo en cuenta los valores artísticos, estéticso e históricos del cine.
Exhiben películas de producción independiente de las más diversas procedencias, que generalmente llegan sin cartel ni promoción. Realizan retrospectivas de los grandes maestros del cine, directores, actores y actrices que marcaron una época y una estética cinematográfica particular.
También muestran a los nuevos realizadores, presentan festivales temáticos y ciclos de cine foro, en los que se debate a partir de las obras proyectadas.
El cineclubismo es un movimiento de larga data a nivel mundial, que ha pasado por distintas etapas, y que ha ido revitalizándose desde la creación de la FICC (Federación Internacional de Cine Clubes) en 1987, y que actualmente nuclea a instituciones de 75 países.
Este año se realizaron una serie de actividades relevantes en torno a los cines clubes; entre ellas, la Primera conferencia mundial del cineclubismo, celebrada en Ciudad de México (México), en febrero; y la Asamblea General de la FICC, en la ciudad de Loreto (Italia).
En México se reunieron representantes de entidades de ocho países, para reflexionar sobre temas como distribución alternativa; legislaciones y licencias; educación y formación de promotores y nuevos públicos; y tecnología, software y licencias para el público.
La Asamblea de la FICC, en la que participaron representantes de diversos países y de casi todos los continentes, acaba de culminar, y según se expresa en Mundokino.net, en esta se reafirmó la convicción de seguir “la lucha contra la exclusión, el lucro y el monopolio (que) tuvo en estos días momentos de brillo y lucidez al reconocer que en la memoria está un patrimonio fundamental para emprender nuevos proyectos”. Agrega también que se confirmó “…la vocación solidaria por ensanchar los intercambios y resistencias frente a las tendencias homogeneizadoras de la globalización económica”, en relación con el cine.
Artículos relacionados:

