Sobre la taquilla norteamericana y algunas reflexiones más

En términos de mercado, los analistas no han dejado de sorprenderse del lejano tercer lugar ocupado en la taquilla de los Estados Unidos, por El curioso caso de Benjamin Button, drama protagonizado por Brad Pitt, cuya trama se basa en un hombre que nace viejo y rejuvenece a medida que pasa el tiempo, hasta ser un bebé, al momento de su muerte.
El primer lugar es ocupado por la comedia Marley y yo, protagonizada por Jennifer Aniston, Owen Wilson, Alan Arkin y Kathleen Turner, que se basa en las andanzas del perro del título, Marley; y el segundo, también por una comedia, Bedtime Stories, con Adam Sandler leyendo fábulas que luego se hacen realidad.
Marley y yo facturó 37 millones de dólares; Bedtime Stories llegó a los 28,1; y El curioso caso de Benjamin Button, alcanzó los 27 millones.
Los críticos señalan que en El curioso caso de Banjamin Button, Pitt se aleja del prototipo de sex simbol que su figura y su carrera le han otorgado.
Ensayando un breve análisis personal del hecho, no deja de entenderse entonces el por qué de este ranking.
El gran público del cine no está en búsqueda de historias elaboradas, sino por el contrario, de las fácilmente digeribles (el caso prototípico de las comedias).
Existe además un dicho popular, “hazte fama y verás”, a propósito de los estereotipos que una persona se genera de sí misma ante los demás. Para el caso del cine, el refrán funciona perfectamente; sucede a menudo que las estrellas quedan estereotipadas con un tipo de personajes, y luego resulta difícil que funcionen en otras caracterizaciones.
Aun cumpliendo de buena forma esos roles, el espectador se genera una imagen de ellas, y le cuesta verlo en ese lugar; ejemplos por demás claro son los comediantes que encarnan papeles en dramas, o los sex simbol, haciendo interpretaciones en las cuales nada tiene que ver esa condición.
Aunque vale decir, que siempre hay excepciones, por ejemplo Jim Carrey, un comediante nato y muy particular, estereotipado al máximo por su gestualidad, fue capaz de protagonizar de llevar adelante su protagónico en The Trumman Show, sin recordarnos al Jim Carrey que todos conocemos.
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