No te cases, ni te embarques… ni acampes

Unos chicos acampan, algunos hacen el amor, otros van a hacer sus necesidades y todos mueren atrozmente. La saga de Viernes 13 siempre ha tenido muertes horribles y esta remake no se queda atrás.
Friday the 13th (2009) es un concentrado de las tres primeras y viejas Viernes 13, en el que el director Marcus Nispel (The Texas Chainsaw Massacre, 2003) le explica a las nuevas generaciones la historia de Jason Voorhees y su madre (¿necesaria por la falta de comunicación madre-hijo?).
En este filme, Clay Miller (Jared Padalecki) busca a su hermana, Whitney (Amanda Righetti), quien está desaparecida. Se encuentra con unos “chetitos” cuyo líder, el “rubión” Trent (Travis Van Winkle), se hace odiar de entrada por el público… y así le va a ir.
En su búsqueda, todos los adolescentes bobalicones marchan “al spiedo” de forma horrible (ver la escena del sobre de dormir, imperdible).
El director se olvidó de algunos detalles importantes como, por ejemplo, el miedo de Jason al agua y el origen de esta fobia, una de sus pocas debilidades.
También el origen de la máscara de hockey, es menos romántica que en el original, en la que se la robaba a un fanático de este deporte después de matarlo. Acá la encuentra tirada, se la pone en vez de la bolsa de arpillera y se mira al espejo roto. Esa imagen de Jason, distorsionada, es el espejo de su mente, rota y fragmentada, de personalidad difusa. Quizás el único acierto de Nispel.
En esta remake, se destruye, también, el mito de la bella y la bestia, ya que no hay heroína sino héroe: Clay Miller.
Un final que recalca el protagonismo del héroe, con Jason emergiendo del agua una vez que se lo da por muerto, llevándose a… En fin, ya lo esperabas, ¿no? ¿Ya no lo habíamos visto en Freddy vs. Jason (2003)? Sin sorpresas… No hay nada nuevo bajo el cielo del terror.
Artículos relacionados:
