Fatenah, una mujer palestina de carne y hueso

Este 1º de julio se pre-estrenó en Ramala, el primer corto de animación palestino, “Fatenah”, que basado en un caso real presenta la historia de una mujer común y corriente, una palestina más de la Franja de Gaza, que descubre que tiene cáncer de mama, a partir de lo que debe pasar por diversas humillaciones y negligencias, procurando un tratamiento.
El proyecto, encabezado por el productor Saed Andoni, y el director Ahmad Habash, surgió tras la publicación de un informe de Organización Mundial de la Salud (OMS) y la ONG israelí Médicos por los Derechos Humanos, en el que se que incluía el caso de la mujer finalmente retratada en el cortometraje.
El filme, completamente financiado por la OMS, luego de su primera exhibición en la capital palestina, circulará por distintas muestras y festivales, entre los que ya se encuentran agendados los de Venecia y Toronto.
En una reciente entrevista Andoni, explicó que con “Fatenah” pretenden mostrar que los palestinos también son personas de carne y hueso, y no números, como aparece en los informativos.
El productor explicó que “Queríamos contar una historia, que es también un ejemplo, pero es ante todo una historia humana. Para el mundo, los palestinos somos números: ‘cinco muertos hoy’, ’siete ayer’… pero los números no son lo importante, sino lo que hay detrás”.
Andoni dijo que junto a Habash se decidieron por la animación como forma para contar porque “La animación va bien con la historia porque resulta más ligera para el espectador que los personajes reales. Los hechos son tan tristes que, presentados como ficción clásica o documental, serían demasiado fuertes o aburrirían”.
Sobre el tipo de animación, Habash señaló que “Le dimos un cierto toque de historieta de dibujos animados para que resulte natural a ojos de todas las edades. No quisimos hacer hiper-realismo ni que los personajes parezcan completamente humanos”.
Andoni reflexionó también sobre la capacidad del cine para mostrar realidades en medio de una zona tan conflictiva como lo es Medio Oriente.
“No creo que las películas puedan cambiar el mundo, pero sí pueden contribuir a humanizar a los palestinos. A mi juicio, los cineastas hacemos mucho más que los políticos por la causa palestina. El cine palestino recibe mucho respeto y atención en los festivales internacionales”, resaltó el productor.
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